← Blog de comunidadesGarajes y parkings

Cámaras en el garaje comunitario: qué se puede grabar y cómo hacerlo bien

Vélites Sistemas de Seguridad · 6 min de lectura

Retrovisores arrancados. Un golpe en la aleta que nadie reconoce. El trastero abierto con una palanca. Alguien que se cuela cuando sube la puerta. Si tu comunidad tiene garaje, conoce alguna de estas historias. Por eso es lo primero que se vigila. Y también donde más se falla al hacerlo.

Por qué el garaje es otro mundo

Poca luz, mucho espacio y casi nadie. Varias entradas a la vez: la puerta de coches, la rampa, las escaleras que bajan de cada portal y, muchas veces, los trasteros. Quien baja con malas intenciones sabe que puede estar un buen rato sin cruzarse con nadie. Una cámara bien puesta le hace pensárselo; si aun así entra, queda registrado.

Dónde van las cámaras

No hace falta empapelar el sótano. Hace falta cubrir los sitios por los que pasa todo el mundo.

La primera, y la más útil, es la de la puerta de vehículos: quién entra, cuándo y en qué coche. Después, los accesos peatonales desde los portales, porque por ahí sale quien ha entrado andando. Luego, una visión de las calles principales del garaje, que es donde ocurren los golpes. Y si los trasteros están abajo, su pasillo: es uno de los puntos que más robos acumula en una comunidad.

Lo técnico que sí importa

De noche, o con la luz temporizada apagada, una cámara barata solo enseña sombras. Necesitas visión nocturna o buena sensibilidad con poca luz, y resolución suficiente para distinguir una cara y un coche, no un bulto. La grabación por movimiento ayuda a encontrar rápido el momento que buscas y estira el disco. Cada zona pide su óptica: una rampa estrecha no se cubre igual que un pasillo de cuarenta metros. Y el grabador, en un cuarto cerrado. Nunca a la vista.

Las reglas son las mismas que en el portal

Para la ley, las cámaras del garaje comunitario son cámaras de la comunidad. Así que se repite el guion:

  • acuerdo de la junta por tres quintos (artículo 17.3 de la Ley de Propiedad Horizontal);
  • cartel en la puerta de vehículos y en cada acceso peatonal;
  • borrado de las imágenes en un mes como máximo;
  • acceso solo para las personas que designe la comunidad;
  • la cámara de la puerta encuadra la entrada, no media calle.

"Yo pongo una en mi plaza y listo"

Lo oímos a menudo. La plaza es tuya, sí, pero si está en un garaje comunitario abierto, sin muros propios, por delante pasan otros vecinos. La Agencia Española de Protección de Datos exige entonces permiso de la junta y que la cámara solo vea esa plaza. El vecino se convierte en responsable de las imágenes, con las mismas obligaciones que una comunidad.

¿Y escondida dentro del coche? Tampoco. La AEPD multó con 1.500 euros a un propietario que grababa parte del garaje desde el interior de su vehículo. Casi siempre sale más barato, y más tranquilo para todos, un sistema común bien hecho.

Fallos que vemos cada semana

Cámaras que de noche no sirven. Grabadores que llevan meses sin grabar porque nadie los revisa. La cámara de la puerta enfocando la acera de enfrente. Y el clásico: el día que hace falta una grabación, nadie sabe la contraseña.

Haz la prueba: baja al garaje a las once de la noche, apaga la luz temporizada y pide que te enseñen lo que graba cada cámara. Si no reconoces tu propio coche, el sistema no está haciendo su trabajo.

Normativa de referencia

Sigue leyendo