Un parking comunitario en Triana. Tres frentes que vigilar: los pasillos, las puertas por las que se baja andando desde los portales y la rampa de vehículos. Y una petición muy concreta de la comunidad: que, si un día pasa algo, encontrar la grabación no lleve una tarde entera.

El encargo
La comunidad necesitaba controlar tres zonas. Los pasillos de circulación, donde se producen los golpes y los daños a los coches aparcados. Los accesos peatonales, por donde entra y sale quien baja a pie. Y la rampa de vehículos, el punto por el que pasa cualquier coche que entra o sale del parking.
Lo que instalamos
Cámaras de alta resolución repartidas para cubrir esas tres zonas, con el grabador en un armario cerrado dentro del propio parking. Así las imágenes se quedan en la comunidad y solo acceden a ellas las personas autorizadas.
La pieza que marca la diferencia es la búsqueda inteligente de imágenes con IA. En vez de revisar horas de vídeo a cámara rápida, el sistema ayuda a localizar en poco tiempo los momentos en los que aparecen personas o vehículos en una zona y franja horaria concretas. Cuando alguien avisa de un incidente, eso acorta mucho el camino hasta la grabación que hay que entregar.

Comprobación final
Antes de dar el trabajo por cerrado, revisamos el encuadre de cada cámara desde la tableta, en el propio parking: que la rampa se vea entera, que los accesos peatonales queden cubiertos y que ninguna cámara mire donde no debe.

¿Tu parking tiene un problema parecido? Lo primero es una visita: vemos accesos, rampas e iluminación y te proponemos dónde va cada cámara antes de que lo lleves a la junta.
